Michel Foucault: Saber-Poder, interrogantes del presente


En el despliegue de una crítica epistemología foucaultiana, mediante una arqueología de las ciencias humanas y sociales, el punto de partida debe ser el presente del entramado de relaciones saber-poder, es decir, interrogar al presente en sus puntos de reflexión, en las emergencias, en los puntos marginales. En ese transito, Foucault se encontró con aquellas ciencias relegadas a sectores periféricos; en La Historia de la Locura estudia el estatuto de la locura en determinadas épocas; ¿cómo se construyó ese concepto? ¿Cómo se establecen las relaciones discursivas, ciertas relaciones de poder? Cómo construimos a partir de estas relaciones el manejo de un tipo de conceptualidad médica, jurídica, educativa, etc.

Foucault estudia en lo fáctico la expresión de la ciencia como acontecimiento institucional, va a estudiar las ciencias a partir de sus instituciones. Las instituciones son claves en ese análisis porque son el lugar concreto donde se desarrollan investigaciones y se forman científicos. Foucault piensa las instituciones como agenciamientos concretos del poder que difunden discursos. En Vigilar y Castigar debela tres diagramas de poder, en el último, el diagrama disciplinario caracteriza todas las instituciones de la modernidad, entre ellas la escuela, en estas instituciones disciplinarias modernas existen tres tipos de medios: medio arquitectónico, medio contenido y el medio de expresión; así en la escuela los medios definirán la infraestructura, el estudiante y el medio de expresión en un discurso que legitima la práctica que es el discurso pedagógico. Estos discursos están basadas sobre un tipo de observación y un tipo de instituciones unidas al poder.

Pero ¿qué es el poder? ¿Qué son las relaciones de poder? El poder se refiere acaso a la tesis de las ciencias políticas, sobre el Estado desde Maquiavelo, o el poder tiene otros escenarios. Foucault duda de estas tesis generales del poder y desarrolla una mirada microfísica del poder. El poder entendido como relaciones de fuerza. Por aquí es donde ingresamos a la pregunta de cómo es que se constituye un saber. Para Foucault el saber es una formación histórica estratificada que comprende, por una parte, imágenes, y por otra, discursos que crean las ciencias. El poder crea verdades, crea realidades. El poder tiene una correspondencia inicial con el saber, el saber es poder, el saber actualiza el poder, le da una expresión pues el poder no habla es mudo, actúa. El poder se ejerce.

El problema de la verdad no se encuentra en el saber, sino en el poder. Michel Foucault, en sus trabajos sobre subjetividad mata al sujeto cartesiano: no existe el sujeto, sino los sujetos. Todos somos sujetos en la medida que hemos sido constituidos por instituciones, por relaciones de poder. Encontramos al sujeto atrapado en el poder, que supone, si queremos acércanos a él, un rompimiento del método de objetivización; para los investigadores sociales eso supone replantear absolutamente las formas de acercamiento a la realidad, es transgredir las grandes verdades.

¿Cómo puedo encontrar al sujeto en esta racionalidad institucionalizada? El hecho de replantear metodologías supone también estudiar lo marginado por el poder, por ejemplo la sin razón o lo invisible. En el caso latinoamericano, y boliviano en particular, es hundir nuestros instrumentos de investigación por debajo de las mascaras (para encontrar otras mascaras), atravesar la masa de discurso acumulados a nuestros pies y llegar al problema cultural, al tema étnico: todo lo indígena tiene un status de sin razón. Nos encontramos con una sabiduría sin poder, saberes que carecen de poder y por lo tanto son no saberes, son mentiras, supersticiones.
La lectura de Foucault es toda una provocación a seguir pensando, un reto a al capacidad de los investigadores sociales en un marco académico institucionalizado, de atreverse a investigar lo definido ya por el poder, legitimar lo ilegitimo, lo excluido, rescatarlos como saberes. Esto requiere analizar sus metodologías, los proyectos que elaboran y hasta donde se atreven a llegar.

Univ. Raúl Álvarez ortega
Estudiante de Ciencias de la Educación
Junio del 2000
Publicado en Revista la U, N°4.